¿Sientes que el amor sano es aburrido y sin chispa? No es falta de amor, es que tu cuerpo confunde la paz con indiferencia. Te explico por qué.
"Es majo, me trata bien, pero no siento mariposas". Me lo dicen muchísimo en consulta.
Y yo siempre respondo: ¿Mariposas o ansiedad? Porque nos han vendido que el amor es sufrir, perseguir, llorar y sentir un volcán en el estómago. Y cuando por fin llega alguien que no te hace sufrir, lo interpretas como aburrido.
No es que el amor sano sea aburrido. Es que tu sistema nervioso, acostumbrado al caos, no sabe qué hacer con la calma.
Diferencia entre química ansiosa y amor seguro:
Química ansiosa: Piensas en él todo el día. Sientes euforia y pánico a partes iguales. Necesitas saber de él constantemente. Te obsesionas. Te quita el hambre y el sueño.
Amor seguro: Piensas en él y sonríes. Sientes calma, ganas de compartir tu día, no necesidad de que te rescate del tuyo. Te da sueño acurrucada a su lado. Te da hambre de futuro, no ansiedad de presente.
Uno te activa el cortisol. El otro te activa la oxitocina. Hemos confundido el cortisol con amor durante años.
¿Cómo hacer que la calma te resulte atractiva?
Deja de buscar la chispa y empieza a buscar la paz. Pregúntate: ¿con esta persona puedo ser yo sin miedo?
Dale tiempo al vínculo seguro. El apego seguro no es un flechazo, es una construcción lenta, como una casa. Al principio parece menos emocionante que una tienda de campaña en una tormenta, pero es la que aguanta.
Trabaja tu sistema nervioso: si la calma te incomoda, necesitas enseñarle a tu cuerpo que estar segura es seguro. Con respiración, con terapia, con vínculos sanos a tu alrededor.
Dejar de perseguir fuegos artificiales para construir un hogar emocional no es conformarse. Es madurar emocionalmente.